El presidente de la Conmebol, Alejandro Domínguez, dijo el viernes que espera una «súper final» entre Boca Juniors y River Plate y celebró el inédito duelo entre los dos clubes más populares de Argentina en la final de la Copa Libertadores. El partido de ida se disputará el sábado a las 17.00 hora local (2000 GMT) en La Bombonera, mientras que la revancha será el 24 de noviembre en el estadio Monumental de River.
«En 58 años (de la Copa Libertadores) nunca se dio una final como ésta», enfatizó Domínguez en conferencia de prensa en Buenos Aires. «Era un sueño a principios de año y ahora esperamos una gran fiesta. Es una súper final que genera adrenalina y una oportunidad histórica para Argentina».
Domínguez participó de el encuentro con la prensa junto al titular de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), Claudio Tapia, y los presidentes de Boca y de River, Daniel Angelici y Rodolfo D’Onofrio, respectivamente.
El presidente de la Conmebol explicó que ambas finales se jugarán un sábado como anticipo de las próximas ediciones de la Libertadores, que se disputarán ese mismo día en un partido único y en campo neutral.
