Colombia no olvida al Chapecoense: un «café-bar» en honor a este club brasileño, diezmado en noviembre pasado por un accidente aéreo que enlutó al fútbol mundial, abrió días atrás en Medellín, donde debía disputarse la final de la Copa Sudamericana cuando ocurrió la tragedia.
«La idea nace en hacerle un homenaje a todos los jugadores del Chape, lastimosamente muertos en una tragedia en la ciudad de Medellín», dijo a AFP Juan David Pemberty, dueño del establecimiento ubicado cerca del emblemático estadio Atanasio Girardot.
El 28 de noviembre, el Chapecoense, un pequeño club del sur de Brasil, viajaba a Medellín para jugar su primera final de un torneo continental contra el Atlético Nacional de Medellín, cuando su avión se estrelló en una zona montañosa próxima a esta ciudad, hoy bautizada «Cerro Chapecoense» en honor a las víctimas.
De las 77 personas a bordo, 71 fallecieron, entre jugadores, miembros de la comisión técnica y dirigentes del club, además de periodistas y tripulantes.
