El mediocampista español Cesc Fábregas, llegado en el mercado de enero al Mónaco procedente del Chelsea con la misión de ayudar a la permanencia, admitió este jueves que piensa ya en la próxima campaña, en la que quiere clasificar a su actual formación para la Liga de Campeones.
«Me gustan las tradiciones, los campeonatos nacionales y sobre todo la Liga de Campeones, la echo de menos. Esta temporada debe ser una excepción, el año próximo el objetivo es claro: no estamos aquí para pasar un buen rato, estamos para llevar al Mónaco a la Champions, es mi sueño», dijo en rueda de prensa.
A continuación, Cesc, de 31 años y que juega al fútbol profesional desde que era un adolescente y Arsene Wenger le diera la alternativa en el Arsenal, habló de su momento de forma, tres lustros después de debutar.
«Personamente me siento con fuerza para jugar varias temporadas al más alto nivel. Todo está en la cabeza. No soy fuerte, ni rápido ni ágil. Pero he disputado 800 partidos al máximo nivel. Es mental. Y claro, hay que ser profesional, pero luego tu corazón tiene que seguir querer combatiendo», señaló.
