Hugo Lloris, el arquero y capitán de la selección de Francia que ganó la Copa del Mundo el mes pasado, fue detenido la madrugada del viernes en Londres por conducir en estado de ebriedad, y se disculpó por dar un mal ejemplo con un comportamiento “inaceptable”.
El portero de Tottenham fue acusado tras una parada rutinaria de una patrulla en el distrito de Marylebone, informó la Policía Metropolitana.
Lloris fue puesto en libertad bajo fianza y deberá comparecer ante el tribunal de magistrados de Westminster el 11 de septiembre.
“Deseo disculparme con todo el corazón con mi familia, el club, mis compañeros, el técnico (Mauricio Pochettino) y todos los hinchas”, dijo Lloris en un comunicado. “Conducir ebrio es completamente inaceptable, tomo absoluta responsabilidad de mis actos y no es el ejemplo que quiero dar”.
