El Barcelona, sin sus principales estrellas, se llevó la Supercopa de Cataluña al superar en la tanda de penales al Espanyol por 4-2, después de que los 90 minutos de juego acabasen con el cero a cero inicial, este miércoles en partido disputado en Lleida (noroeste).
Para este trofeo no oficial, tanto Ernesto Valverde como Quique Sánchez Flores dejaron a sus mejores hombres en Barcelona y eso se notó en la calidad de juego en un partido bastante mediocre.
Los delanteros de ambos equipos rivalizaron en errores y el arquero holandés Jasper Cillesen se convirtió en el mejor del Barça con tres paradas decisivas en los primeros 45 minutos, a remates de Piatti (6), Marc Roca (23) y Adrià (37).
En esa primera parte, Paco Alcácer tuvo la mejor ocasión para los azulgrana, pero disparó alto tras quedarse solo ante Pau López (1).
