La policía francesa se enfrentó este domingo a manifestantes en París, donde se registraron nuevos saqueos y daños a comercios, un día después de una jornada de protestas contra el elevado costo de la vida que dejó cerca de 2.000 detenidos en todo el país.

La capital francesa volvió a ser escenario de choques

Durante la jornada del domingo, cientos de personas se concentraron sin autorización en la plaza de la República, en el centro de París. Los agentes utilizaron gases lacrimógenos y granadas aturdidoras para dispersar a los manifestantes, mientras se reportaban intentos de destrozar escaparates y nuevos daños a establecimientos comerciales.

Los servicios municipales retiraban los restos de barricadas y vehículos incendiados, en una señal de la intensidad de los disturbios del día anterior. La policía de París informó un récord de 855 detenciones, mientras que las autoridades describieron la jornada del sábado como inédita.

Macron enfrenta más presión política

Las protestas aumentan la presión sobre Emmanuel Macron a seis meses de las elecciones presidenciales de 2027, en las que no podrá presentarse por el límite de mandatos. El mandatario también ha afrontado en las últimas semanas manifestaciones estudiantiles.

Ante la magnitud de los incidentes, Yaël Braun-Pivet anunció que propondrá una comisión parlamentaria para investigar los saqueos, los disturbios y la actuación de las fuerzas de seguridad, cuestionada por sectores de la oposición y varios alcaldes.