Francia enfrenta dos focos de tensión al mismo tiempo: las protestas que han desbordado a varias ciudades y el encarecimiento de su deuda en los mercados, donde crece la desconfianza sobre la sostenibilidad de sus cuentas públicas.
El gobierno de Emmanuel Macron intenta aprobar recortes y ajustes para reducir el déficit, pero choca con un Parlamento en minoría y con manifestantes que rechazan los recortes al estado del bienestar y exigen mejores servicios públicos. En paralelo, la prima de riesgo francesa ha subido desde comienzos de septiembre de 2026, una señal de que los inversores piden más rentabilidad para prestar al Estado.
Qué significa la bola de nieve de la deuda
En macroeconomía, el llamado efecto bola de nieve aparece cuando el interés medio que paga un Estado por su deuda supera el crecimiento nominal de su economía. En ese caso, la deuda aumenta como proporción del producto interno bruto aunque el gobierno no gaste más de lo que ingresa.
El ministro de Finanzas, Roland Lescure, dijo en la Asamblea Nacional que Francia no está atrapada en esa dinámica. El Banco de Francia, por su parte, sostuvo hace dos semanas que el país no necesita por ahora ayuda del Banco Central Europeo. Aun así, el Ministerio de Economía y Finanzas admitió que redujo la venta de bonos a más de 30 años por la menor demanda de los inversores.





