La duquesa de Sussex está aproximadamente a dos meses de convertirse en madre, pero eso no significa que ya esté tomando su licencia por maternidad, todo lo contrario, ella continúa con sus labores y hoy asistió a su primer acto oficial en solitario del año, en Londres.
Si hacemos un repaso a sus pasados estilos desde que se anunció que se convertiría en madre, Meghan no había utilizado ropa de maternidad, sino que vestía prendas de siluetas holgadas o hasta ajustados en ciertas ocasiones, pero hoy decidió llevar su primer vestido de una marca dedicada a futuras mamás, en una combinación neutra y perfecta de una working girl.
El look consistió en un vestido negro de cuello redondo hasta la rodilla y de manga corta, creación de Hatch, una firma que ofrece prendas para antes, durante y después del embarazo, y que también han llevado algunas modelos reconocidas, como Miranda Kerr, Lily Aldridge y Chrissy Teigen, entre otras. El modelo es el Eliza y, hasta ahora, aún se encuentra disponible en todas las tallas.
Combinó con un abrigo color camel, largo, recto y con solapas oversize, de Oscar de la Renta; unos zapatos de tacón con plexiglás y estampado de vaca, de Gianvito Rossi, y un bolso cuadrado y negro, de Victoria Beckham.
Llamaron la atención los originales pendientes de oro de 18 kilates de la firma Kimai, modelo “Felicity”, de los que cuelgan tres ojos con pequeños diamantes.
