Cuando te encuentras dentro de una relación de años probablemente en algún momento te has llegado a preguntar cosas como ¿Llegaré a volver a sentir lo que sentí la primera vez? ¿Puede mi vida sexual volver al lugar donde estaba?
Muy dentro de ti lo sabes: el deseo, la chispa que antes lo encendía se ha colado a través de la rutina. Y puedes que comiences a intentarlo de nuevo, pero por más que te esfuerces a veces esos intentos se sienten incómodos, forzados y poco naturales. Cuando esto pasa, lo primero que debes saber es que no hay nada en malo en ti ni en tu relación, esto es solo una parte de los ciclos del tiempo y sus efectos, no toda su historia.
Lo segundo y quizás lo más importante. La naturaleza del deseo es no perdurar, aparece, desaparece, aparece y desparece, es lo que nos mantiene movimiento.
Calma un poco ¿cierto? calma saber que el deseo no siempre esta, así que puedes seguir estando enamorado de tu pareja aún en ausencia de esa chispa.
Así que ya que nos podemos relajar con eso, cambiemos entonces la pregunta ¿Cómo hacer aparecer el deseo nuevamente en nuestra relación? ¿Cómo encender nuevamente esa chispa? Esa chispa puede encenderse nuevamente si buscas cuál fue el fuego que los unió al principio.
Con demasiada frecuencia y por efecto del trascurrir del tiempo solemos olvidar lo que en un principio nos gustó de la otra persona, las cosas que hacían, las cosas por las que se reían, los lugares o eventos a lo que les gustaba asistir.
Todos evolucionamos, y puede que lo que te gustaba antes ya no te guste ahora, pero hay una esencia de ustedes que permanece, por lo que hacer una visita al pasado, y traer algo de aquellos primeros días al presente podría ser una manera de reiniciar nuevamente la conexión.
Piensa en tu primera cita ¿qué sentías? ¿Cómo te sentías cuando te enamoraste primera vez? ¿Aquél enamoramiento que cosas te hacia hacer por tu pareja? ¿Qué cosas te hacia decirle?
Cuando estamos intentando sentirnos físicamente o emocionalmente cercano a alguien necesitamos conectarnos primero a nivel de los sentimientos.
Otras de las cosas a tener en cuenta es ¿Recuerdas cuán curioso estabas por tu pareja? ¿Recuerdas cuán emocionado estabas por descubrir cada parte de él o ella? ¿Recuerdas cuán interesado estabas en lo que le gustaba, en sus proyectos, en sus metas?
Cuando convivimos durante tanto tiempo con alguien pensamos que ya sabemos todo lo que hay que saber sobre nuestra pareja y damos tantas cosas por sentado, vuelve a esa curiosidad inicial, y simplemente pregunta.
También, sepárate un poco. Conócete, vive otras cosas, haz ese curso que siempre quisiste hacer, tomate ese café con aquella amiga que tienes tiempo sin ver, lee ese libro, ve a ver aquella película, haz espacio para que extrañen, y que al llegar a casa los dos tengan algo diferente que contarse cada día.
La rutina puede llegar a ser un elemento bastante tóxico que puede detonar en una crisis o en una infidelidad pero también, puede resultar un poderoso motivador.
Puede ser complicado dejar a un lado las obligaciones y responsabilidades como el trabajo, los niños, la familia, pero trata de hacer el espacio para reconectar con tu pareja. Trata de hacer uso de la creatividad y la espontaneidad que quizás hace tiempo abandonaron, tanto dentro como fuera del dormitorio.
Recuerda puede que no sientas el mismo nivel de intimidad o entusiasmo con tu pareja, pero solo tú tienes el poder de recuperarlo.Así que piensa un poco ¿Qué deseas que suceda en tu relación? ¿Quieres que sean más cariñosos, más románticos, más creativos? Más allá de unas palabras bonitas ¿Que puedes hacer hoy allí desde donde estas para que esto suceda? Cuando termines de leer esto, levántate y propicia tú el cambio.Quizás el tiempo solo te está dando una oportunidad para que puedas hacerlo diferente.
