Más allá del acostumbrado «baño de policía», al que recurrimos con considerable frecuencia por las obligaciones laborales y cuestiones de tiempo, en el mercado existen múltiples opciones para ofrecer una caricia especial al cuerpo. He aquí algunos tipos según lo explicó a FACETAS la esteticista Marlene Garrido:
1) Baño bioenergético: combina los beneficios de la bioenergía y técnicas ancestrales de Reiky con el poder revitalizante de los barros mineralizados y aceites esenciales de Asia. Estos activan la energía vital produciendo un estado de total relax y bienestar mental, suavidad y tersura en la piel.
2) Baño de serenidad: es rico en sales marinas y aceites esenciales, provoca efectos relajantes, antiestrés y tranquilizantes.
3) Baño de thalassoterapia: a base de algas puras y extractos botánicos, es ideal para tonificar, desintoxicar, reafirmar. Además tiene un efecto anticelulítico, adelgazante y regenerante.
4) Baño de vapor: es excelente para conseguir un aspecto terso y luminoso. Permite dilatar los poros de la piel. El flujo de vapor caliente contribuye, además, a combatir los problemas de las vías respiratorias y desarrolla un efecto calmante sobre el sistema nervioso.
5) Masajes con geles especiales: preparan la piel y relajan los músculos, brindando una tonificación corporal que luego será aderezada con las bondades del elemento agua.