Las mejores historias de tu vida pueden comenzar cuando te atrevas a hacerlo. Eso si, cuando lo hagas hazlo con convicción. Deja por un rato el drama de lado. Si es verdad, al viajar dejas mucho atrás y vas a extrañar, y muy probablemente sería mas fácil y cómodo quedarte. Pero, es que la vida no esta hecha para estar cómodo.
Y eso se lo digo a cualquier persona a cualquier edad. Viajar no es privilegio de los jóvenes. Y no me estoy refiriendo solamente a los viajes de paseo en plan de turista. Me refiero también a los viajes para darle un vuelco a la vida. Volver a estudiar. Vivir en otra ciudad. Atreverse a cambiarlo todo. Conocer gente nueva. Reinventarse.
Esa parte de reinventarse me gusta mucho. Claro me gusta ahora después de darme muchos tortazos. Porque vamos a estar claros muchos intentos de reinventarse fracasan. Muchas de las reinventadas terminan sin nada de magia. Más que reinventadas se convierten en revolcadas. Ahora después de tragar mucha agua en cada revolcada he comenzado a entender bien de qué se trata. Se trata de uno mismo.
De darte cuenta de que eres capaz en verdad. No en teoría, porque en teoría todos decimos que somos capaces de hacer lo que sea para surgir, pero en la practica, te da desde vergüenza, miedo, frustración, impotencia. Hay días donde te preguntas a ti mismo unas dos mil veces durante la noche, justo cuando se supone que debes dormir y descansar, pues allí es donde a todas las dudas les encanta presentarse todas juntas en tu cabeza, haciendo una especie de danza con la música más pegajosa, que se repite una y otra vez sin cesar.
