Muere a los 88 años el artista británico David Hockney
David Hockney, una de las figuras más influyentes del arte británico de los siglos XX y XXI, falleció a los 88 años, informó su representante, Erica…
David Hockney, una de las figuras más influyentes del arte británico de los siglos XX y XXI, falleció a los 88 años, informó su representante, Erica Bolton.
Un comunicado de Bolton indicó que el célebre artista murió en paz en su casa el 11 de junio de 2026, un mes antes de cumplir 89 años. Hockney trabajó prácticamente hasta el final de su vida y fue una pieza clave del movimiento pop art en la década de 1960.
Una figura central del arte contemporáneo
Nacido en Yorkshire, al norte de Inglaterra, el 9 de julio de 1937, Hockney mantuvo una relación constante con las nuevas tecnologías y en sus últimos años realizó sus obras íntegramente con un iPad.
En el Reino Unido, donde era reconocido por sus lentes redondos, su trato cercano, su acento característico de Yorkshire y su gorra inseparable, era visto como un patrimonio nacional.
El comunicado destacó que su legado refleja su entusiasmo por la vida, su sentido del humor, su generosidad y su curiosidad inquisitiva, cualidades resumidas en su frase característica: “Ama la vida”. Bolton añadió que los detalles sobre los homenajes serán anunciados próximamente.
California, la luz y una obra extensa
Hockney creció en Bradford, una ciudad industrial de Yorkshire, y quedó cautivado por la luz y las libertades de la California de los años 60, estado que convirtió en su residencia principal durante cuatro décadas.
A lo largo de más de siete décadas, su visión alegre y optimista lo convirtió en uno de los artistas más populares del mundo y en autor de varias imágenes ampliamente reconocidas. Algunas de sus obras alcanzaron récords en subastas.
El artista fue abiertamente gay en una época en la que la homosexualidad aún era ilegal en el Reino Unido, y aprovechó con entusiasmo la oportunidad de explorar su sexualidad. De esa etapa surgió una serie de pinturas con hombres desnudos o semidesnudos que más tarde describió como “propaganda homosexual”.
“Sentí que debía hacerlo. Nadie más lo usaría como tema porque era parte de mí. Era un tema que podía abordar con humor”, dijo en una ocasión.
Su obra abarcó bodegones, paisajes, innumerables retratos de amigos y familiares, además de diseños escénicos para teatro y ópera.