Llega el Día de los Enamorados y escuchamos frases como: “Este 14 de febrero la pasaré con ausencio”, “Me quedaré forever alone”, o “Hablaré con Siri para decirle cuánto la amo”. Encontrar a tu media naranja puede llegar a ser difícil, pero no es motivo para encerrarte en casa o no reírte el Día de San Valentín.
Peluches, arreglos florales, bombones de chocolates, velas, entre otras “cursilerías”, que quienes odian esta fecha no suelen tolerar, circulan en las calles, instituciones, centro comerciales, entre otros rincones; también están aquellos que lo tildan como un día comercial; un invento capitalista, y por supuesto, los románticos que irradian afecto.
