Nada mejor que pasar la tarde en compañía de tus grandes amigos compartiendo los más agradables y divertidos recuerdos que han formado juntos.
Una nueva investigación de la Universidad de Rutgers, EE UU, ha confirmado que además ayuda a combatir el estrés, ayuda a regular las emociones y a alejar la depresión.
Después de someter a un grupo de voluntarios a resonancias magnéticas los investigadores notaron que rememorar un viejo y positivo recuerdo activaba el sistema de recompensa del cerebro con tanta intensidad como si el suceso fuera real, explica Muy Interesante.

