Tras un largo y duro día en el trabajo, el placer más grande es meterte en la cama y sentir el olor a limpio de las sábanas. Aunque si eres de las que creen que las sábanas no se ensucian tan a menudo como decía tu madre, o que era una exagerada al cambiarlas cada semana, ¡cuidado! Las sábanas es el lugar donde se concentran más baterias, piel muerta y hongos.
Las sábanas deben lavarse una vez por semana, según expertos en microbiología e inmunología.
¿Y por qué tan a menudo? La explicación es simple: al meterte en la cama tu piel pierde millones de células muertas. Desde la crema hidratante, el maquillaje, el sudor, el pelo o cualquier cosa que haya rozado con otra durante tu día, como la caspa de los animales o el polen del mismo aire, desprende estas bacterias. Todo lo que te rodea, en definitiva.
