Con más de veinte producciones audiovisuales, la carrera del zuliano Juan Toledo, bien pudiera ser la de un director consagrado como una de las grandes promesas del cine nacional.
Él no quiere ser reconocido como una personalidad de la farándula, sino por sus proyectos cinematográficos. Graduado como Licenciado en Artes Audiovisuales de la Universidad del Zulia (LUZ), el joven de 36 años, ha formado parte de reconocidos e importantes largometrajes dentro del cine venezolano, como Diario de Bucaramanga (2013) y Amindra (2016), de Carlos Fung; Guaco Semblanza, del maestro Alberto Árvelo, que se encuentra en postproducción; La Niña de Maracaibo (2008), de Miguel Curiel, La Conclusión de Quevedo (2010), entre otros.
Juan cuenta con su productora familiar, Hermanos Toledo films, con la que emprendió en el 2008 una investigación titulada: Fotografía étnica y etnográfica en la Alta Guajira colombo-venezolana. “Cuando comenzamos a grabar percibimos las particularidades del ambiente y nos interesamos en estudiar el comportamiento de la luz con la finalidad de perfeccionar las técnicas empleadas en ese lugar. Además, descubrimos que hay un valor artístico dentro de estas poblaciones que muchas veces no observamos porque lo estigmatizamos. A nivel fotográfico esa zona tiene muchas particularidades que no existen en ninguna otra parte del mundo». El resultado de 28 meses de rodaje, fueron ocho documentales de 21 minutos cada uno, sobre la cultura wayuú. Su intensión fue sembrar conocimientos a las personas de la región para que puedan crear su propio contenido. En la actualidad, su trabajo es usado en el Programa de Formación de Educación Intercultural Bilingüe, en la Universidad Pedagógica Experimental Libertador (Upel) y ha servido como ejemplo de cátedra para los amantes de la fotografía. «Es necesario plasmar el arte de manera académica y formal, porque de lo contrario terminaría inconcluso y sin forma».
