El estrés produce desbalances hormonales y puede generar una reacción fisiológica en el cuerpo que trae como resultado la producción de cortisol, conocida por los científicos como la hormona del estrés.
“Frente a esta situación, el organismo reacciona produciendo otras hormonas con diferentes objetivos y el exceso de éstas produce un desequilibrio que afecta directamente la piel. El estrés no puede eliminarse pero sí puede controlarse si tomamos conciencia e intervenimos sobre algunos factores y hábitos de vida”, señaló, vía telefónica a FACETAS, desde Valencia, la esteticista Manuela Garrido.
Éstos son algunos consejos para disminuir el impacto sobre la piel, según la especialista:
1) Un paseo de 20 minutos no solo te ayudará a realizar una mejor digestión, además permitirá mejorar la circulación y relajarte.
2) Aprende a respirar correctamente. Una oxigenación profunda permite que el cuerpo se relaje, disminuyendo la tensión de los músculos.
3) Busca el equilibrio practicando disciplinas alternativas. Las actividades como el yoga y el tai chi trabajan sobre la armonía del cuerpo y la mente, disminuyen la dosis de estrés diaria y ayudan a contrarrestar los efectos negativos sobre nuestra piel.
4) Cuanto antes logres desmaquillarte, mejor. Hazlo cuando llegues a tu casa por la noche. Aplica una crema limpiadora y un tónico, ya que este último contribuye a una mejor absorción de los tratamientos especializados antiojeras, arrugas, manchas, entre otros.
5) Una vez a la semana, exfolia la piel del rostro con suaves masajes circulares. Libera las toxinas y las células muertas y logra una mejor oxigenación.
6) Aprovecha las horas de sueño para regenerar la piel. Existen variadas cremas especializadas según el tipo de piel, edad y zona, que te permitirán renovar la dermis, aportar nutrientes e hidratarla, además de aclarar y desinflamar las ojeras.
Renueva tu piel también con mascarillas refrescantes.