De forma popular se ha denominado como «comida chatarra» a aquella comida industrializada que aporta grandes cantidades de calorías y poco o nulo valor nutritivo, es decir, aquellos productos que contienen exceso de grasas saturadas, azúcares, simples o sodio.
Al respecto, la Secretaría de Salud (Ssa) ha dado algunos ejemplos de comida “chatarra” que son populares pero dañinos: papas fritas, golosinas, refrescos, helados, bizcochos, algunas comidas rápidas como pizzas, hot dogs y hamburguesas.
Y es que la Ssa, también refiere que este tipo de comida estimula la liberación de dopamina en el cerebro, la cual genera sensación de placer, bienestar y saciedad y es por ello que en situaciones de enojo, estrés o ansiedad se antojan más.
De acuerdo con una investigación liderada por Keenan Walker, miembro postdoctoral de neurología en la Johns Hopkins University, en Baltimore, el consumo de comida chatarra y la inactividad física genera inflamación cerebral.

