La evidencia científica ha demostrado repetidamente que el consumo moderado de vino tinto parece disminuir el riesgo de varias enfermedades, incluidas las cardíacas. Sin embargo, hay una delgada línea entre la ingesta moderada y excesiva. Cuando la cantidad es moderada te puede beneficiar de la siguiente manera:
Menor riesgo de cáncer: los estudios han demostrado que el consumo moderado de vino está relacionado con una disminución del riesgo de varios tipos de cáncer, incluidos el de colon, células basales, ovario y cáncer de próstata

