Facetas

El autosabotaje: cuando nos resistimos a la alegría y al éxito

Siéntate e imagina por un  momento, lo que sería tener lo que quieres, alcanzar tus metas, tus sueños, o esa relación con esa persona especial para ti. Imagina cada paso, imagina que estas a punto de lograrlo o que ya lo lograste…

Ahora imagina que eres tú mismo que se coloca en frente y te coartas el camino. ¿Es esto posible? Si, si es posible, se llama autosabotaje y es más común de lo que pensamos. Yo misma lo he hecho muchas veces a lo largo de los años.

 

El diccionario de la Universidad de Oxford lo define como destruir dañar u obstruir algo deliberadamente. Sé que suena duro, pero sí, tú mismo podrías estar obstaculizando tu propio progreso y tus sueños.

 

 

¿De qué manera lo hacemos?

Cuando postergamos, cuando sabemos que  deberíamos estar trabajando en algo, pero lo dejamos para después una y otra vez.

Cuando deseamos algo con todas nuestras fuerzas, pero no le dedicamos ni tiempo ni energía para hacer ese sueño realidad.

Cuando no terminamos lo que empezamos, o lo estropeamos, a pesar que sabemos que nos traerá beneficios.

Cuando mantenemos un perfil mucho más bajo de lo que realmente son nuestras  capacidades y nuestro potencial.

Cuando no cultivamos el vínculo en esa relación importante, o lo atacamos con ira, celos y dudas.

Queda de tu parte identificar cuál es tu manera particular de sabotearte, a sabiendas que puedes ser tanto comportamientos que hacemos como comportamiento que no hacemos  o dejamos hacer.

 

Pero ¿Por qué nos saboteamos? ¿Por qué a veces podemos llegar a resistirnos a la alegría y al éxito? ¿Por qué nos hacemos eso a nosotros mismos?

No hay una manera simple de responder a estas preguntas. Pero lo principal que debemos saber es que lo que subyace al comportamiento de autosabotaje es el miedo.

 

¿Y Miedo a qué? ¿A ser feliz? Probablemente te preguntarás. Y yo te digo, en el fondo ese miedo al éxito, es miedo a sufrir.

 

Debemos reconocer que hay una dualidad que vive en nosotros: amor y temor, ambos son mecanismos de supervivencia. Por un lado tenemos esta búsqueda de mejora, de expansión, de evolución, y al mismo tiempo también tenemos una motivación de huida y de protección, esta última se activa por el miedo a ser lastimados, la podemos reconocer cuando estamos en alguna situación de estrés o peligro por ejemplo.

 

 

El autosabotaje entonces viene a ser un mecanismo que está tratando de protegerte a ti mismo, porque siente temor de ser herido  emocionalmente. Y no solo eso. Existe también otra posibilidad: Puede que no nos estemos permitiendo desear lo que queremos.

Puede que nos queramos admitir que deseamos eso  que deseamos debido alguna idea restrictiva o de no merecimiento que de niño o de pequeño nos sembraron y que ahora de adultos seguimos identificados a ellas.

Pueden que te hayan dicho un no a algo que era importante para ti, y ahora ese es el no que te dices a ti mismo. E incluso puedes decir que sí,  pero hay un No que aparece, que no sabes de dónde viene, y que a veces no sabes ni que te lo estás diciendo.

Pero no es suficiente con darse cuenta. ¿Cómo nos movemos más allá, lejos de este comportamiento de sabotaje?

Hay un par de cosas que debemos comprender y que nos ayudaran a dar un paso hacía adelante.Lo primero que debes de saber es que no hay técnica que un día para otro haga desaparecer el saboteador interno. Se requiere de una gran fuerza de voluntad y de un esfuerzo constante.

 

Lo segundo, descubrir que autosabotear no significa necesariamente que eres débil o que hiciste un movimiento incorrecto. Significa que estás en el juego, en el medio de algo importante.

 

Lo tercero que debes considerar es que no eres tú realmente quien se sabotea, es una parte de ti, es una voz interna que nos cuenta historia falsa que nos aleja de nuestro poder personal, es esa creencia errónea guardada en nuestro inconsciente probablemente desde nuestra infancia.

 

Cuando descubras que lo estás haciendo, cuando te des cuenta que te estas coartando el camino hacia algo que deseas o que sabes que es bueno y valioso para ti, no mires esa parte tuya con recelo ni le hables con hostilidad recuerda que al fin y acabo es solo una parte tuya que te está protegiendo.

 

Lo cuarto es detenerse, dejar de proyectar la culpa a las circunstancias pasadas o presentes, y preguntarse ¿Existe una desconexión entre lo que deseo y lo que realmente hago? ¿Por qué estoy haciendo lo que hago? ¿Viene de alguna creencia? ¿Es totalmente cierta esa creencia? Preguntar por qué es el acto más simple pero más poderoso que puedes hacer, ayuda mucho a desarmar las emociones o creencias negativas que alimentan el autosabotaje, y al comprenderlo te das la oportunidad de manejarlo diferente.

 

 

 

Y en palabras de  Deepak Chopra:«Si estás saboteando tus relaciones, eso indica que algo dentro de ti siente que no mereces estar en una relación de amor feliz. Mereces amor, entonces necesitas descubrir la fuente de esta creencia falsa en tu interior y sanarla con un verdadero conocimiento de su valor espiritual.

 

Puede necesitar la ayuda de un consejero o un amigo confiable que pueda ser completamente honesto con usted para ayudarlo a través de este proceso de curación. Una vez que la antigua creencia de sabotaje haya sido sanada y reemplazada con un reconocimiento real de su esencia, y de  amarse a sí mismo, ya no perjudicará sus relaciones».

 

Síguenos

Comentarios

Inicia sesión para unirte a la conversación.

Cargando comentarios…

Más en Facetas