¿Siempre tienes el abrumador deseo de lanzar el móvil sin vida contra la pared? Por supuesto que sí, vivimos en el 2016, y en cuanto te quedas sin batería dudas entre volver a casa y cargarlo o quedarte desamparada en medio de la nada. Pero tranquila, si al ver la temida advertencia de «batería baja» te entra el pánico, piensa en esto: no estás sola. Y ya hay un nombre para definir ese estado: Síndrome de batería baja. Un cuadro de ansiedad y pánico a que el smartphone se quede sin batería y que afecta hasta el punto de condicionar las actividades de su vida diaria. Pero no se puede catalogar como un trastorno médico en toda regla, pero de acuerdo a una nueva encuesta de LG realizada en Estados Unidos, el 90% de lo sufre todos los días. El gigante de la electrónica analizó a miles de personas en todo el país y descubrió que la mayoría no sólo experimenta un estrés importante cuando la batería está por debajo del 20%. Y como consecuencia, muestran algunos comportamientos “ridículos”.
Entre los mecanismos de “supervivencia”, el estudio señalaba comportamientos como pedirle a un completo desconocido que le dejara el cargador, enfadarse con la pareja por los mensajes sin contestar, entrar en un bar y pedir algo para beber por el simple hecho de poder cargar el móvil, tomar prestado (y en secreto) el cargador de otra persona o llevar contigo varios cables o baterías externas para no quedarte nunca sin conexión.
