Mucho se ha escrito y dicho sobre las propiedades de las vitaminas y de los minerales; todos ellos son necesarios para nuestro organismo y, si pudiéramos conocer los beneficios que aportan a nuestro organismo, de bien seguro haríamos un cambio total en nuestra dieta.
¿Qué es la vitamina C y dónde la encontramos?
La vitamina C es una de las vitaminas más importantes para nuestro organismo; a parte de los beneficios que por sí sola ejerce en él, la vitamina C también ayuda a que nuestro cuerpo absorba mejor otros nutrientes que necesitamos, como puede ser el hierro.
La vitamina C se puede encontrar en casi todas las frutas y verduras, en mayor o menor cantidad. Por ello, siempre se aconseja una dieta rica en frutas y verduras, pues es la mejor fuente de conseguir las cantidades que nuestro organismo necesita de esta vitamina. La naranja y las mandarinas son las piezas de fruta que nos ofrecen mayor concentración de vitamina C.
¿Para qué se usa la vitamina C?
Hace tiempo, se creía que la vitamina C se usaba para prevenir los resfriados y la gripe, pero estudios recientes, no han podido demostrar la eficacia de esta sobre ellos. Sin embargo, los mismos estudios han demostrado que la vitamina C se puede usar, y se usa, para prevenir muchas otras enfermedades.
Entre las enfermedades que la vitamina C previene o ayuda a tratar, según estudios hechos, son:
Tener una mejor absorción del hierro.
Tratamiento para las arrugas de la piel.
Reducción de probabilidades de tener cáncer de boca y otros tipos de cáncer.
Tratar la baja presión arterial.
Prevenir y mejorar los síntomas de las quemaduras del sol.
Prevenir el avance de la osteoartritis.
Tratamiento de las úlceras de estómago.
Prevención de la arterioesclerosis.
Reducir las posibilidades de tener pre-eclampsia en el embarazo.
Sanar heridas y formar tejido cicatricial.
Reparar y mantener el cartílago, los huesos y los dientes.