Si existe, un valor que debe ser respetado con el fin de humanizar el entorno y mejorar los problemas sociales, es la dignidad, la cual, representa un derecho fundamental, que establece como principio, la consideración de todos los individuos como valiosos y merecedores de un trato humano. Por esta razón, el reconocimiento de este precepto, debe partir de una demanda individual, que permita entonces a su vez, exigirlo en favor de los demás integrantes de la sociedad.
Por otro lado, existen ciertos factores que determinan la dignidad del individuo, como, el acceso a la salud, a la educación, a una vivienda, a las oportunidades laborales, a los servicios básicos, entre otros aspectos. Del mismo modo, implica el reconocimiento de la condición humana, lo cual, está relacionado, con el respeto a sus derechos básicos que permitan una calidad de vida y un trato digno en la sociedad. Igualmente, significa el cumplimiento de objetivos sociales, de los cuales, son merecedores todas las personas como un derecho establecido.
En este sentido, la educación y el nivel de preparación constituyen herramientas que le brindan al individuo la libertad necesaria para exigir su dignidad, ejercer su verdadera autonomía, con inteligencia suficiente para practicar su voluntad, guardando un sentido moral y un espíritu humanitario. Así mismo, se relaciona con la racionalidad del individuo, que brinda el libre albedrío, el cual, es producto del análisis y del criterio propio. Por esta razón, es importante medir las consecuencias de sus actos y cómo pueden afectar a los demás en la sociedad.
