Dulces o saladas pueden comerse. Funcionan como aperitivo, plato fuerte o postre. En general, lo que más gusta de las crepes (también crepa, crepo, crep) es precisamente esa opción de ser adaptables a los gustos, preferencias, si son para desayunar, almorzar, cenar, para el postre…
Las crepes son una receta francesa a base de harina de trigo, huevos, leche, aceite y sal (azúcar opcional para las dulces). Se originaron específicamente en la región de Bretaña, al oeste de Francia. En toda Europa son muy populares y ahora también en América.
“Las opciones para hacerlas son infinitas y por ello las consideramos un plato bastante práctico. Las hay de maíz y jamón con una salsa bechamel; de pollo con espinaca y crema de ajoporro; y con lomo y champiñones”, dijo a Facetas María Virginia Urdaneta, de Antica Restaurante.
¿Cómo preparar la masa? Debes tener a mano 150 gramos de harina de trigo, 250 mililitros de leche, 15 de aceite de oliva, cinco gramos de azúcar, tres huevos y una pizca de sal.