No tiene que ser un maratón ¿Tienes de 5 a 10 minutos libres al día? De ser así, considera invertirlos en salir a correr, aunque sea a un ritmo moderado por una muy buena razón: añadirás 3 años a tu expectativa de vida.
El ejercicio es una pieza clave en nuestra salud y estudio tras estudio lo confirman. Aquí te traemos el ejemplo más reciente: una investigación de la Iowa State University, que tomó 15 años afirma que los corredores pueden vivir unos 3 años más que quienes prefieren quedarse sentados. Y ni siquiera hay que hacerlo de forma profesional o por distancias largas. Los beneficios que aporta el correr a la esperanza de vida pueden obtenerse corriendo a velocidades bajas y por unos pocos minutos al día.
“No se trata de correr, por correr. Sino de pasarla bien, sudar y mover el cuerpo para que éste se ejercite y pueda mejorar tu resistencia”, señaló el entrenador personal Carlos Pérez, del centro de entrenamiento físico en Caracas.
La investigación, dirigida por Duck-chul Lee, profesor asistente de quinesiología de dicha universidad, incluyó a 55,137 adultos entre las edades de 18 y 100 años (en promedio de 44 años) a quienes se les dio seguimiento durante 15 años para determinar si existía relación entre correr y la longevidad. Alrededor de 24 % de este grupo ya corrían al comienzo del estudio.
En términos de menores probabilidades de mortalidad, correr es mejor que caminar, que es más asequible y seguro, pero el riesgo de sufrir lesiones asociado con correr se compensa con una mayor cantidad de beneficios para la salud, sobre todo si se corre en distancias e intervalos cortos y de menor intensidad. Aunque el estudio encontró una asociación entre correr y una vida más larga, la razón por la que esto sucede no está clara.
Es posible que existan otros factores, como el hecho de que los corredores de por sí lleven una vida más saludable que los no corredores. Pero lo que sí ha quedado claro es que cuando nos ponemos en movimiento, la salud y la calidad de vida, incluyendo su duración, mejoran.
Deja ya a un lado la vieja excusa de que no tienes tiempo para hacer ejercicio. Si no tienes el hábito, comienza por caminatas cortas hasta que puedas aumentar tu nivel de resistencia y puedas trotar y luego correr, aunque sea por unos minutos. No hay que ser un atleta profesional para disfrutar del ejercicio y recibir sus beneficios. Lo importante es convertir al ejercicio en parte de nuestra rutina diaria.
CONSEJOS PARA CORRER
Corre siempre motivado
Correr es un excelente antiestrés, produce la sensación de felicidad gracias a la generación de endorfinas (hormonas de la felicidad y optimismo). Estas sustancias hacen que los corredores tengan menos depresión y ansiedad que las personas sedentarias. Además, si corres por simple obligación no disfrutarás de la misma manera que si lo haces por placer. Para poder correr mejor, házlo siempre con una motivación orientada a pasártelo bien, ya sea en el entrenamiento o en la competición.
Vigila tu técnica
Al correr, no has de cerrar los puños hasta que los nudillos se queden blancos. Corre con las manos ahuecadas, como si llevaras una mancuerna en cada mano. Corre erguido para respirar con mayor felicidad, por eso, evita correr mirando a los pies, mira siempre hacia el frente (a tres metros por delante de tí). Si quieres prevenir lesiones, aumenta la frecuencia de zancada y no te obsesiones con una mayor amplitud, una zancada más corta evita lesiones deportivas. Por otro lado, encuestas cuanto mayor sean, más cortos deben ser tus pasos, a la vez que aumentas la frecuencia.
Ten disciplina en el entrenamiento
No estires antes de empezar a correr, haz algo de trote suave antes de estirar y deja los estiramientos estáticos para la vuelta a la calma. Recuerda cumplir con el calentamiento antes de empezar con la parte principal del entrenamiento y con la vuelta a la calma después de finalizarlo.
No desprecies el kilometraje
No te sobreentrenes, ten siempre presente un buen descanso para permitir que tu organismo se adapte correctamente a la carga de entrenamiento y pueda lograr una adecuada compensación. Si quieres descansar pero no quieres dejar de correr, prueba a andar. Caminar consume las mismas calorías que correr a ritmo lento, pero si lo haces durante más tiempo y no se siguen consumiendo calorías tras del entrenamiento.
Correr unos minutos al día
«Reduce el riesgo de mortalidad. Un 40 y un 80 % de la población mundial lleva un estilo de vida sedentario, relacionado con el aumento de peso y el desarrollo de enfermedades crónicas como la diabetes y las enfermedades cardiacas», añadió Pérez.