Cuando hacemos la compra de comida para nuestro hogar solemos escoger de los anaqueles lo más económico y no siempre es lo mejor para nuestro organismo.

Un instituto de nutrición mexicano se encargó de analizar distintas muestras de atún enlatado y arrojó como resultado que 40% de ellas contenía soya, lo que puede resultar perjudicial si se consume masivamente.

El instituto decidió escribir estas recomendaciones a la hora de comprar atún:

Leer cuidadosamente la etiqueta. Revisar los ingredientes en la etiqueta para identificar si el producto contiene soya. Verificar la fecha de caducidad y no consumir envases con cualquier alteración y textura desagradable. Al adquirirlas, las latas de atún se deben conservar en lugares exentos de humedad y alejados de altas temperaturas. Si no se consume el producto en su totalidad, guardarlo en un recipiente limpio y refrigerar.