Desde los tiempos milenarios se conocen los aceites naturales para los tratamientos de afecciones del organismo. Actualmente, las conductas naturistas desarrolladas han despertado patrones de vida sana, que los hacen cada vez más demandados.
Sus componentes tienen diferentes propiedades que contribuyen con la calidad de vida. Una vez aislados y concentrados, el óleo extraído del eucalipto, la manzanilla o almendra, sirve para tratar desde enfermedades hepáticas hasta dolores musculares, según dijo Emilio Ríos, médico cirujano dedicado a la medicina natural.
Son ricos en vitaminas, en especial la E, además poseen ácidos grasos, ácido linoléico, que es polisaturado, y el alfalinoléico que es un poderoso estimulante que mejora los funcionamientos estomacales, comentó Ríos.
Sus niveles reforzados han sido empleados como remedios caseros para los problemas cotidianos y también sus aromas son presentados como aceites esenciales, es decir poderosos extractos utilizados para la aromaterapia, expuso Rafael Lozano, médico naturista.
Pueden aplicarse diversas áreas del cuerpo, así como en personas de cualquier edad de acuerdo con lo que se requiera. Ingeridos o untados, también pueden ser inhalados para descongestionar las vías nasales, pueden ser tomados para problemas intestinales o anormalidades de la piel, indicó.
En dermatología, los “grasos”, pertenecen a un grupo de ésteres de glicerol y ácidos grasos, en el que se incluyen el glicerol, los triglicéridos, vitaminas, lipoides y agentes colorantes, así publicó la dermatólogo Marta Gerson, en su portal “Natural on line”.
Estas sustancias naturales son usadas para la piel, ya que ofrecen una amplia gama de revitalizantes que la hidratan. Los de forma emulsionada, se absorben mejor en la dermis y por tanto estabilizan las funciones de ésta. Es por ello, que en su cuidado, destacan los productos que los contengan, agregó.