El yogur es un alimento con más de cuatro mil años de historia. En pleno siglo XXI, se mantiene vigente en la preferencia alimenticia de quienes demandan más salud y alimentos nutritivos, con calidad y sabor.Incorporarlo a la dieta diaria otorga beneficios incalculables para el organismo, pues “la presencia de fermentos biolácticos y probióticos le atribuyen un valor nutritivo y funcional óptimo para el organismo”, explicó la nutricionista Maritza Semprún.
Entre los efectos “milagrosos” se cuentan: reduce el colesterol en la sangre, es fuente de calcio, previene el cáncer de colon, genera tolerancia a la lactosa, previene las diarreas, fortalece el sistema inmunológico y previene las infecciones.
“El yogur es un alimento rico en propiedades alimenticias, ya que sus ingredientes activos contienen proteínas, hidratos de carbono, minerales, potasio, zinc, magnesio, vitaminas y ácidos necesarias para mantenerse saludable”, expresó la nutricionista Karen Sánchez.
Bien sea en sus versiones naturales, con cereal, frutas, light y hasta líquidos, este alimento es ideal para ser consumido diariamente por grandes y pequeños a la hora que se prefiera. Sin embargo, los especialistas de la nutrición aconsejan que se consuma preferiblemente en el desayuno, porque ayuda a preparar el intestino para recibir los alimentos del resto del día. También es válido como merienda, entre comidas y hasta como postre en una cena ligera.
