Los saltos de cuerda han sido calificados como uno de los entrenamientos más practicados, actualmente, sin embargo, esta rutina de ejercicios debe ser supervisada por un entrenador si la persona desconoce el uso correcto de estos.
El entrenador personal, Daniel Pernia, le explicó a FACETAS los 3 pasos para lograr un cuerpo saludable: “Primero llevar un balance nutricional donde las calorías, grasas y proteínas sean distribuidas de manera adecuada y según los requerimientos energéticos de cada persona. Segundo, trabajar para crear masa muscular y así fortalecer todos los grupos musculares del cuerpo; esto se logra a través de entrenamientos con cargas o pesas y entrenamientos con ligas. Existen otros sistemas que están, en este momento, muy de moda. Tercero, hacer ejercicios de alta intensidad pero en períodos cortos que son los llamados aeróbicos o cardios. Muchas personas piensan que deben esclavizarse a una caminadora, bicicleta de spinnin; trotar y correr por 45 minutos o una hora donde en este caso, específicamente, la cuerda es un elemento bien puntual que logra el beneficio que estamos buscando para el organismo”.
El especialista en rutinas de gimnasio habló de los resultados positivos de saltar la cuerda: “Es un ejercicio de alta intensidad. Tiene muchos beneficios entre los cuales se destacan la creación de músculo a nivel de toda la estructura corporal, tanto miembros inferiores como superiores donde se trabajan brazos, hombres, caderas, glúteos y las piernas que son el soporte de los saltos. Además, la cuerda es un ejercicio para niñas, como se conoce desde siempre porque las pequeñas practicaban los saltos sin saber los grandes beneficios que estos tienen. Al saltar se maneja la parte del torso, los dorsales, lumbares y el abdomen porque esta técnica requiere de mucho equilibrio y el cuerpo utiliza este último, que en el sistema del pilates lo llamamos el centro del poder, como equilibro central del cuerpo que al saltar trabaja mucho la zona mencionada. Otro beneficio es que eleva la resistencia cardiovascular; potenciamos el corazón con intervalos intensos de salto entre 1 y 4 minutos o por sesiones de 300 y 500 saltos por jornada que pueden ser repetidas 3 veces. Esto conlleva a que el cuerpo haga un consumo fuerte y violento del metabolismo y, a su vez, utilizar la grasa acumulada como energía”.
