Durante mucho tiempo hemos creído que estos animalitos se limpian solos y que por su tendencia a rechazar el agua no necesitan de ésta para eliminar las impurezas. ¡Grave error!
Por lo general, los gatos no necesitan cuidados extremos para su aseo. Sin embargo, de vez en cuando toca echarles una ayuda, porque a pesar de que utilizan su lengua, especial para limpiarse, existen rincones de su cuerpo a los que no tienen acceso.
Por eso con estos prácticos consejos FACETAS te muestra cómo asear a tus gatos :
1. Llama la atención de tu mascota y acaríciala para que entre en confianza y se sienta tranquilo junto a ti.
2. Observa con detenimiento cada espacio del cuerpo de tu gato para detectar parásitos, flujos o ácaros, cualquier agente contaminante y todo tipo de impurezas que pueda tener.
3. Debes cortarle las uñas cuando estén lo suficientemente largas para hacerlo.
Dos factores que debes tener presente:
Cortar con un corta uñas especial para gatos. Hacerlo en forma horizontal, no muy cerca de el nervio (el área rosada) porque podrás ocasionarle una hemorragia.
4. Utiliza un cepillo especial para gatos y házlo muy cerca de la piel, sobre todo si tu mascota tiene el pelo largo. Procurar hacerlo en dirección contraria al crecimiento del pelaje.
Presta atención con detenimiento a las patas traseras. En esta zona se generan frecuentemente nudos.
5. Pon atención en las orejas para ver si hay rastros de cera o ácaros, y si es el caso, utiliza un algodón o un palillo de oídos, ambos debidamente humedecidos.
6. Si notas que los ojos tienen fluidos, con un algodón o toallita húmeda límpialos.
7. Es importante acotar que si tu gato se manchó con pintura, tiene rastros de barro o cualquier tipo de mancha que no se retira fácilmente, debes tomar el baño como una opción.
Mantén el agua alejada de la cara del gato. Por nada del mundo debes sumergir a tu mascota en agua, recuerda que ellos odian este líquido. Para bañarlo puedes utilizar una ducha de teléfono o jarras de agua tibia. Solamente debes emplear champús especiales para gato, ya que es importante no lavar los aceites de su pelaje porque contribuyen a su buen mantenimiento.