Si existe un valor, que puede conllevar a que las personas respondan de manera adecuada a sus compromisos en la sociedad, es la responsabilidad, la cual, además contribuye a lograr el comportamiento más conveniente de los individuos, para que a su vez, asuman las consecuencias que sus actuaciones pueden generar. Igualmente, ayuda a fomentar en todos la voluntad necesaria, para que respondan a las exigencias del entorno, demostrando así, su capacidad para lograr el cumplimiento de esos deberes.
La responsabilidad, es una cualidad humana o característica positiva que se debe cultivar. Significa, que las personas son capaces de actuar de forma adecuada, diferenciando lo correcto de lo incorrecto. Igualmente, está relacionada con el oportuno cumplimiento de los distintos roles que les corresponde asumir a los individuos en la sociedad, pues eso, permite la armonía necesaria, así como, la debida igualdad en cuanto a los compromisos que cada uno asume. Consiste, en ejercer los derechos de los individuos, cumpliendo sus obligaciones, demostrando moral y ética.
Por otro lado, actuar con responsabilidad es parte de una actitud, que debe constituirse como una exigencia inherente al individuo, que lo oriente a superar sus propias limitaciones, en base a su potencial y capacidades. De esta manera, las personas responsables, deben afrontar con suficiente autonomía las demandas del entorno, demostrando que pueden cumplir con estas obligaciones sin depender de otros, tomando las mejores decisiones sin afectar a los demás.

