Concentración:
Se practica colocando la atención plena en algo y evitando cualquier tipo de distracción. Hay varias técnicas durante la práctica del Yoga que permiten desarrollar la concentración: La respiración consciente, fijar la vista en un punto sin moverla, posturas en equilibrio, movimientos corporales de alta dificultad o silencio mental. Para el yogui la capacidad de fijar la atención sin distracción a voluntad es la habilidad máxima para la auto realización.
Respiración:
Es el eslabón que conecta el cuerpo físico con el espíritu. Es la fuente de energía vital. La respiración de un practicante debe ser consciente y utilizar su capacidad pulmonar a plenitud. Alcanzando así un optimo estado de salud física, paz mental, serenidad emocional y bienestar espiritual. La respiración consciente o Pranayama es la técnica más efectiva para eliminar el estrés y calmar la mente.
Flexibilidad:
Es la capacidad física de estirar nuestro cuerpo y la habilidad mental de adaptarnos a situaciones y circunstancias de la vida. No es importante ser flexible físicamente para hacer yoga; por el contrario, es una habilidad que se desarrolla con la práctica. En la medida que desarrollas tu flexibilidad, rejuveneces tu cuerpo.
Fuerza/Resistencia:
La mayor debilidad está en la mente y sus pensamientos limitantes. En la medida que exploras tus límites físicos en la práctica de yoga vas distinguiendo tu verdadera fuerza interna y en la medida que descubres tu verdadera fuerza interna, tu fuerza física y resistencia al esfuerzo se va expandiendo sin límites.
Compasión:
Hay personas muy competitivas que comienzan a hacer yoga y se esfuerzan tanto en lograr las posturas que muchas veces se lesionan y revientan tendones, músculos o articulaciones. Con el tiempo comienzan a aceptar sus limitaciones y debilidades, al aceptarse tal y como son, respetan a su cuerpo amorosamente, si extralimitar sus capacidades. Cuando esto ocurre surge la compasión en nuestros corazones hacia el prójimo respetándolos amorosamente tal y como son.
Voluntad/Constancia/Disciplina:
Son la clave del éxito. La práctica de yoga nos permite desarrollar estas virtudes ya que día a día vamos viendo resultados y beneficios, lo que nos motiva al día siguiente distender nuestra esterilla de yoga y practicar otra vez. Llevando luego estas virtudes a ser aplicadas con nuestras metas de vida.
Meditación:
Es la práctica de un estado de atención plena sin la intervención de los pensamientos de la mente. En meditación somos simplemente observadores. La mente permanece en silencio y percibimos energía pura, vibración pura. Pero para llegar a ello, hay que practicarla con perseverancia y disciplina.
Energía:
Todo es energía vibrando y en movimiento a diferentes frecuencias. Toda materia es energía en movimiento. Si logramos asimilar esta realidad como fundamento de nuestra vida, de las dinámicas del universo y de la humanidad, entonces nuestra vida va a cambiar de forma radical. Piénsalo un poco. ¿Dónde quedaría la separación?