Un producto de alimentación puede tener colores llamativos o atractivos, envasado perfecto y práctico, pero es importante pararse a leer la etiqueta para conocer qué consumes. La nutricionista Elsa de Andrade explica a los lectores de FACETAS por qué es importante tomar en cuenta lo que dicen tus productos en sus empaques:
Ración: Una ración o porción alimentaria es la cantidad habitual de alimento que se suele consumir en un plato expresada en gramos o en medidas caseras.
Grasas saturadas: Nutricionalmente se las considera como grasas nocivas para la salud, ya que su consumo excesivo eleva los niveles en sangre de colesterol y triglicéridos. Se encuentran principalmente en productos animales como carne de cerdo, cordero, parte grasa de carnes rojas y embutidos.
Grasas trans: Se encuentran en snacks y aperitivos salados, productos precocinados. Estas grasas también aumentan el riesgo de enfermedades cardiovasculares.
Colesterol: Se debe consumir menos de 300 miligramos de colesterol diariamente y menos de 200 miligramos al día si padeces enfermedades cardiovasculares.
Fibra vegetal: La fibra te ayuda a digerir los alimentos que consumes y puede ayudar a disminuir el riesgo de padecer enfermedades. Se considera que un alimento tiene una cantidad alta de fibra si contiene 5 gramos o más por ración.
