La mayoría de las personas que tienen una enfermedad transmitida sexualmente (ETS) no tienen síntomas. La única manera de saber con seguridad si tienes una infección es haciéndote una prueba con un médico o en una clínica.
«Si te infectas, los síntomas pueden aparecer enseguida o puede que no tengas síntomas por unas semanas, meses o hasta años. Puede que los síntomas aparezcan y luego desaparezcan otra vez. Aunque los síntomas desaparezcan, igual puedes infectar a otras personas si tienes sexo con ellas», señaló el sexólogo Josué Andrade.
Para ver si tienes una ETS, el médico o la enfermera tal vez necesitará que orines en un vasito. Ellos pueden darse cuenta de mucha información importante al buscar por ciertos organismos en tu orina. Los médicos pueden decirte si tienes algunas ETS mojando un palito de algodón con las secreciones vaginales (líquido que sale de la vagina) y mirando al palito debajo de un microscopio. Los médicos pueden decirte si tienes otras ETS, como el herpes, sacando liquido de las pequeñas ampollas y lesiones. Otras veces, te sacarán sangre para examinarte. Pregunta qué tipo de prueba te harán.
Si te sientes nervioso/a de hacerte una prueba de ETS, respira profundo varias veces y trata de relajarte. Puedes sentirte apenado/a de que un médico o una enfermera vea tus genitales (pene, vagina o ano) pero piensa que las pruebas normalmente se hacen rápido. También recuerda que las enfermeras y los médicos están ahí para ayudarte y que hacen este tipo de prueba muchas veces.

