Nuestra respiración debe ser acorde con la actividad que hacemos. Muy pocas veces las personas chequean de qué manera entra y sale el aire de su cuerpo, porque es algo que se hace de forma instintiva. Pero cuando exigimos al cuerpo realizar algún ejercicio, movimientos, fuerza, o saltos, el éste va a salir de su zona de confort. Por eso, debemos hacer que la respiración sea consiente.
¿Cómo lograrlo? Programando mi respiración, debo decir cómo debo respirar para soportar los movimientos que estoy haciendo. Muchos pensarán: ‘Yo no hago eso e igual aguanto y hago toda la rutina’, ¡perfecto!, pero quizás llega un momento en el que no puedes aguantar o quizás estas respirando bien y no te habías dado cuenta.
Mientras más consciente y constante hagamos nuestra respiración podremos aguantar sin problemas una rutina, pero cuando cambiamos la frecuencia pueden empezar a llegar pequeños colapsos a nivel muscular o respiratorio, y cambia todo el ritmo de trabajo de tu cuerpo. Tu hidratación, musculación, respiración, incluso tu concentración.
Cuando decimos que la respiración debe ser consiente es porque debes estar atento a que cada movimiento que estés haciendo el oxígeno entre de la misma forma. Si elevo mis piernas y no respiro de forma constante va a llegar un momento en el que no voy a resistir entonces mi cuerpo va a colapsar.