Para poder tener una ciudad más limpia y ecológica hace falta que los ciudadanos tomen conciencia sobre los residuos que desechan a diario y el lugar que escogen para hacerlo. A diario, millares de plástico, papel, cartón, aluminio y vidrio son fabricados para el uso humano y son descartados por las personas que los adquieren en menos tiempo que el que toma crearlos.
Esto provoca que las calles estén pobladas de estos residuos inorgánicos. Ante esta realidad, los especialistas en manejo de desechos proponen, como primer paso para solucionar esta situación, la separación en origen.
¿Qué es la separación en origen?
Separar en origen no es más que apartar los residuos que pueden ser reciclados y reutilizados de los desechos orgánicos o basura. Se le llama así porque se realiza en el mismo lugar donde los desechos se generan.
Según el gobierno de Buenos Aires, Argentina, sin la separación en origen es “no es posible establecer un sistema de gestión integral de reciclaje eficiente”, explicaron en su página web.
“Debe realizarse de manera tal que los materiales reutilizables o reciclables puedan ser clasificados y procesados para ser reinsertados en el circuito productivo como materia prima para la industria y el comercio. Es por esto que deben estar limpios y secos”, detallaron.
Si los materiales de reciclaje no se separan y se mezclan con desechos orgánicos, el plástico, papel o cartón se contamina y no puede ser reciclado.
Pero, este paso es solo el comienzo de un largo proceso que continúa con la clasificación de los residuos.
¿Cómo clasificar nuestros residuos?
Para este segundo paso, se debe seleccionar y discriminar el material por su composición. Por ejemplo, el plástico que deseemos reciclar se debe separar por el tipo que sea. En el caso del plástico, existen siete tipos, por lo que habría siete grupos de plástico para reciclar o reutilizar.
El trabajo de agrupación lo realizan las empresas recuperadoras. El ciudadano común solo lo separa y deposita en algún centro de acopio para estos residuos.
Reutilizar y reciclar
Reutilizar un material no es más que darle una segunda vida. Una alternativa es imprimir o escribir en hojas usadas o crear objetos con botellas plásticas, entre otros.
El reciclaje, por otra parte, es el proceso físico-químico al que se somete el material a reciclar para obtener materia prima y crear nuevos productos. Por ejemplo, las fibras de las botellas plásticas se reciclan para crear ropa sintética.
Hacer esto permite que disminuyan los desechos que generamos, por ende serán menos los que serán recolectados, habrá menor cantidad de basura en las calles, mares o espacios públicos y se reducirán los desperdicios que van a los rellenos sanitarios.
En la ciudad de Maracaibo los residuos separados pueden ser almacenados en los hogares hasta que inicie alguna jornada de recolección donde se puedan depositar los materiales agrupados.
El Zulia Recicla es una de las instituciones en la ciudad que recibe estos materiales inorgánicos en centros de acopio. Para más información sobre la próxima jornada, está su cuenta en Instagram: @ElZulia_Recicla.