Experiencia Panorama

Gian Pablo Polito: La crisis impulsa el arte

Hizo del Toronto, más allá de una golosina, una obra de arte. Rompió el molde familiar. Cambió el taller de latonería y pintura de su padre por un estudio artístico. Es publicista, diseñador gráfico y pintor. Dice que comenzó “viejo”, pero, con apenas 5 años de trayectoria en la escultura, es un astro. En cada diseño plasma su sello… Colorido, vivaz, atrevido, moderno, imparable. Así se muestra Gian Pablo Polito.

Gian Pablo Polito: La crisis impulsa el arte

 

No hay frontera que detenga la calidad de lo hecho en casa. Desde  Estados Unidos, donde reside hace un año, contó a PANORAMA que afina los motores de la creatividad para mostrar su explosión cultural en la Art Basel, la feria de arte más importante de Miami, que se celebrará en noviembre de este año. 

Sin tiempo que perder, trabaja de lleno en las seis piezas con las que participará. Un soldado de bronce, de unos 70 centímetros, aguarda en Caracas y es una de sus apuestas principales: “Tengo tiempo tratando de sacarlo al mercado. Lo hice pequeño y, después, en grande porque lo quería traer a Miami el año pasado; no se pudo. Esta vez, quiero hacerlo en resina”. 

Su obra más reciente, la galleta Oreo, de esas que amamos los venezolanos, también se apreciará en la galería norteamericana. 

Además, la ambición de Polito incursionará en tierras asiáticas. Una exposición en China es otro de los objetivos que busca consolidar para cerrar con broche de oro el 2018. “Estimo ir a Shenzhen o Shanghái, que son ciudades más modernas que Pekín. Saqué unas monedas americanas quarter que se están derritiendo; a los chinos les encanta el tema del dinero y la fortuna. Iré con las cerezas que creé en mis inicios porque, para ellos, representan prosperidad y buena suerte”, explicó el artista plástico de 47 años, al que sus amigos envidian por aparentar 10 años menos. “Me preguntan que si duermo en formol”, comentó entre risas. 

De niño soñaba “en grande”. Su anhelo de ser un deportista famoso se redireccionó. “Sabía que tenía guardada una vena artística innata”. Probó con la pintura a los 33 años, como un hobie en el que no escaló grandes éxitos durante una década, pero las clases de escultura en la capital del país fueron el empujón que le faltaba. Los trasnochos que vivió, creando, en el taller de su familia, luego de su jornada laboral, no fueron en vano. 

Gian Pablo Polito: La crisis impulsa el arte

“Ha sido un esfuerzo muy grande y, gracias a Dios, estoy consiguiendo los frutos. Trato de disfrutar al máximo mi trabajo. Exploto este mundo y no me pararía en nada. Si me toca hacer cinetismo u otro tipo de expresión, lo haría. Me gusta inventar cosas nuevas”. 

Queda claro que no le tiene miedo a nada y con los materiales hace magia. “He probado con hierro y aluminio. Pero principalmente uso la resina. La ventaja es que puedo hacerla yo mismo y no dependo de una fundidora”, dijo el creador de Global Warming.

Su temática de las chucherías hace que cualquiera se saboree. El olor a niñez desprende de las paletas de helado y de su consentido Toronto, que lo lanzó a la fama. Los peluches, los salvavidas, junto a los crayones de cera remiten a la infancia. Reveló que le gusta “hurgar” en los sentimientos de la gente.

El mensaje que plasma en su creación eleva la bandera de la alegría. De allí que el color lo sea “todo” para este talento que va en ascenso y sin frenos. Recalcó: “Una pieza que no tenga color, para Polito, no dice nada. El arte tiene que llamar la atención, robar miradas (…). Me fascina que las piezas vibren y que se muevan”.

Sacar una carcajada o, por lo menos, una sonrisa son el mejor pago para Gian, quien tiene ascendencia italiana y es el primero de su familia que se adentra en este universo artístico. “Hay muchos problemas en el país como para hacer cosas tétricas en cuanto al arte. Algunos hacen obras muy tristes para mi gusto”, argumentó.

Aprovechó para opinar acerca del momento por el que atraviesa Venezuela. Entre los aspectos positivos que rescató está la oportunidad que tienen las personas para hacer cosas a las que no se hubiesen atrevido antes. “La crisis ha impulsado el arte, obliga a esforzarse mucho más por lo que se quiere. En la búsqueda de más ingresos surgen creaciones nacionales de calidad en costura, cocina, música…”.

Confiesa que no es un experto en arte, pero cada día aprende más sobre el Pop Art. Admira a Claes Oldenburg y Andy Warhol, precursores de este movimiento artístico surgido en Reino Unido y Estados Unidos a mediados del siglo XX, inspirado en la estética de la vida cotidiana y los bienes de consumo de la época: anuncios publicitarios, comic books, objetos culturales  y del mundo cinematográfico.

Para Polito, cualquier utensilio es una perfecta excusa para crear. “Me encanta llevar al plano artístico  piezas que parezcan insignificantes. No me gusta enmarcarme, como los que hacen una obra y se mantienen en ella. Soy de los que varía”, así se describió.

Sus aptitudes lo hicieron merecedor de un Mara de Oro en 2017, por su destacada trayectoria como artista nacional e internacional. Recientemente, el Colegio El Peñón (Caracas) lo honró como artista del año. 

Enamoró a Carolina Herrera con sus diseños en la  Art Expo New York, este año, y se alió con Camila Canabal para comercializarlos. Pronto se expandirá en varias galerías estadounidenses y de Canadá.  

Y para los que todavía se preguntan si ‘Polito’ es un nombre artístico o hace alusión al tradicional polo, de helado…pues no, se trata de su apellido. 

 

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