El refrigerante es esencial para mantener la temperatura adecuada del motor, entre 85°C y 95°C. En esta edición de Mecánica Fácil aprenderás paso a paso cómo revisar el nivel de este líquido desde la comodidad de tu hogar.
Cuando el vehículo está en marcha, la temperatura puede subir hasta 300°C. En este caso, el líquido tiene el trabajo de absorber la temperatura. También actúa como lubricante, limpia y protege de la oxidación a las piezas del sistema de refrigeración gracias a sus propiedades anticorrosivas.
Previo a la revisión, el vehículo debe estar en frío. Luego, verifica el nivel del refrigerante en la señalización que presenta el mismo envase. La medida ideal es cuando la marca se ubica entre mínimo y máximo, nunca excediendo ésta última.
Es vital utilizar el refrigerante más adecuado para tu vehículo o, en todo caso, evitar mezclar dos marcas y así evitar fallas posteriores en el sistema.
