En casa era la consentida y en el colegio la ganadora de todos los certámenes. Migbelis Castellanos, la nueva miss Venezuela, nació con corona, y su madre, Isbelia Romero, nos cuenta cómo ha sido la trayectoria de la joven en los concursos de belleza.
“Desde que estaba en mi barriga yo soñaba con que fuera una miss Venezuela o una miss Universo, porque a mi siempre me ha gustado ese mundo. Desde pequeña viene coronándose, siempre fue una reina. Su triunfo no vino de la noche a la mañana, más bien ha sido una trayectoria, una formación. La inscribía en todos los concursos. Sus títulos comenzaron en el preescolar, como soberana del Carnaval”, dice su mamá.
Migbelis tiene un hermano de 20 años llamado Miguel Leonardo, quien vive en el exterior, y uno menor: Moisés Miguel, que cumplió 11 años. Siendo una niña, su madre la puso en manos de Johan Bermúdez, un preparador de reinas que a la vez organiza competencias de belleza.
“Yo fui la primera reina de Johan, nosotros crecimos juntos, me gradué, me casé, pero al regresar a mi sector nos conseguimos otra vez y fue ahí cuando comenzamos a preparar a Migbelis, él decía que tenía pinta de miss”, prosigue Romero de Castellanos, acotando que en sus primeros años de vida, la beldad nacional era “traviesa, encantadora, estudiosa e inteligente”.
La representante de Costa Oriental del Lago en el reciente Miss Venezuela estuvo en varios concursos según manifiesta su progenitora: “Viajamos a Valencia, donde ganó el Mini Reina de Venezuela, luego la llevé a otro certamen que no me convenció y la saqué. Después estuvo en Modelos Élite. Ganó el reinado de la Feria del Rosario de la COL, fue también reina del Destacamento 33. En el 2007 estuvo en el reinado infantil de la Feria de la Chinita”.
La estudiante de periodismo ganó el Reina Teen de la Costa Oriental y fue luego de ese episodio cuando se propone concursar en la Feria de la Chinita del 2012.
“Hicieron un casting en el Sambil, la llamaron; llevé la partida de nacimiento y le dije: ‘Mira Lynette —le digo así porque es su segundo nombre— Llevaré esos documentos, pero no permiten menores de edad, así que vas preparada por si no puedes participar. A ella la aceptaron aunque tenía 17 años, pero un día me llamaron para decirme que Migbelis no podía seguir en el concurso porque una concursante armó un alboroto y querían boicotear la elección.
Yo no quería que le quitaran la ilusión a mi hija de estar en la Orquídea, pero me dijeron definitivamente que no. Les dije que se perdieron de una buena candidata, querían que volviera este año, pero les informé que iba para el Miss Venezuela. Ella lloró mucho, se deprimió. El día que me llamaron para decirme eso yo estaba en ‘Traki’ comprando un lote de franelas para timbrar con su foto para ir a la plaza de toros”, continúa la madre de la chica.
Fue el 30 de abril del 2013 cuando Isbelia Romero llevó a su hija a la quinta del Miss Venezuela para que Osmel Sousa le diera el visto bueno: “Quería que me asesorara, que le hiciera correcciones. Afortunadamente Osmel quedó encantado con ella, se le vio la emoción. La mandó a bajar de peso, luego le corregimos la nariz con una rinoplastia, se le levantó la punta. También se le hizo el busto, pero todo con apariencia natural”.
Al tener la aprobación del “Zar de la belleza”, Migbelis y su mamá se instalaron en Caracas. “Alquilé un apartamento para atenderla: le hacía la comida, acomodaba su ropa, estaba pendiente. Íbamos al Ávila juntas, hacíamos ejercicios con unos cds que me llevé, practicábamos zumba, bailoterapia. La preparación fue fuerte. Había días en los que llegaba cansada, tenía que darle masajes en los pies, hacerle los baños de crema en el cabello”.
Cuando Isbelia vio a su “princesa” tomada de manos de miss Guárico, Michelle Bertolini, por poco se le “sale el corazón. Sabía que era ella, que iba a ganar. Al saber el resultado grité, lloré, corrí al escenario para abrazarla, se lo merecía”.