El Zulia cuenta con el lago más grande de Suramérica y con costas que alcanzan los 728 kilómetros, pero que resultan inútiles para el disfrute saludable, pues la contaminación hace mella. En el marco del Día Mundial de las Playas y de la semana dedicada a tan importante labor, se busca educar para garantizar la preservación de espacios vitales.
El ambientalista Helio Ríos, vicepresidente de la organización Naturazul, contó que “es necesario decir que por las cañadas se va el Lago, porque todo lo que lanzan ahí desemboca en sus aguas: cauchos, metales y plástico que terminan en las playas. Conservarlas es tener más salud y más vida”.
Todos podemos ayudar. Para conservar las playas hay que depositar la basura en tobos para la basura, en bolsas bien selladas y no se deben lanzar desperdicios a las cañadas, a la calle o en terrenos. Helio Ríos, vicepresidente de Naturazul Zulia indicó que “el sistema de correntías, que recoge el agua de lluvia, cae en otra fuente hidrológica que recibe todo lo que el sistema arrastre” en el Zulia.
Se recogieron en 400 metros de terreno cerca de la Casa Mene Grande, en El Milagro, parroquia Olegario Villalobos en Maracaibo, el pasado 11 de septiembre. Los pescadores de San Luis, en San Francisco, limpian las playas.
En 70 bolsas fueron dispuestos los desechos.