Experiencia Panorama

Chapecoense, el vuelo a “victoria”

La madre del defensor brasileño Hélio Neto, uno de los tres futbolistas que sobrevivieron a la tragedia ocurrida en el Cerro Gordo, en la Unión, a pocos kilómetros de Medellín, Colombia, reveló que su hijo tuvo una tremenda pesadilla horas antes del fatídico vuelo que marcaría su vida para siempre.

Valeria Zampier contó que Neto soñó que el avión se caería.  El futbolista se lo confesó a su esposa, Simone Zampier, a través de mensajes de texto, pero ella no lo vio, no abrió el celular. Cuando lo leyó ya era demasiado tarde.

El que sería un vuelo hacia la victoria en la final de la decimoquinta edición de la Copa Sudamericana, para los jugadores de la Asociación Chapecoense de Fútbol, y su director técnico, terminó convertido en una espantosa y luctuosa tragedia para los 68 pasajeros y 9 tripulantes que viajaban a bordo del avión de Lamia Avro RJ85 con matrícula CP-2933, que transportaba al equipo de fútbol desde Bolivia hasta la ciudad de Medellín, en Colombia, el cual se estrelló en el sector Cerro El Gordo del municipio de La Unión, muriendo 71 personas y sobreviviendo tan solo 6. 

El director técnico del equipo de fútbol brasilero Chapecoense, Caio Júnior, estaba feliz por el desempeño del onceno en la Copa Sudamericana 2016, torneo en el que jugaron desde el 9 de agosto de 2016 enfrentando a 46 equipos de 9 países, y llegando a disputar la final y tal vez a quedarse como Campeón, por ello diría:  “Si hoy muriese, lo haría feliz”. La fatídica frase la pronunció el pasado 23 de noviembre, al eliminar en su estadio a San Lorenzo, de Argentina. 

El Chapecoense es un club de fútbol de Brasil, con sede en la ciudad de Chapecó, en la zona oeste del estado de Santa Catarina, y pese a ser pequeño ha llegado a nueve finales del Campeonato Catarinense y ganó cinco títulos estatales, el último en 2016. Fue campeón de la Copa Santa Catarina una vez y subcampeón en otras tres ocasiones. 

Su ascenso futbolístico parecía meteórico y ahora se preparaba para disputar la final de la Copa Sudamericana con el equipo colombiano Atlético Nacional en el Estadio Atanasio Girardot de la ciudad de Medellín, el próximo miércoles 30 de noviembre a las 6:45 de la noche, donde el árbitro sería Mario Díaz de Vivar. 

Así las cosas, para cumplir con ese compromiso futbolístico, Caio Júnior, y su equipo capitaneado por Cléber Santana, exjugador del Atlético de Madrid, debían viajar hasta Medellín, en el Departamento colombiano de Antioquia. 

El equipo deseaba ir en un vuelo directo contratando a la empresa boliviana Lamia desde Guarulhos (Sao Paulo) hasta Medellín, pero el trayecto no fue autorizado debido a acuerdos internacionales vigentes que exigían, en este caso, que la compañía responsable fuera brasileña o colombiana, al menos así fue informado por la Agencia de Aviación Civil de Brasil (Anac), al indicar que: “El pedido fue denegado con base en el Código Brasileño de Aeronáutica y en la convención de Chicago, que tratan sobre los acuerdos de servicios aéreos entre terceros países. El acuerdo con Bolivia, país originario de la compañía aérea Lamia, no prevé operaciones como la solicitada”. 

Le interesa leer: Se trata de un AVRO RJ85 con matrícula CP-2933 con 72 pasajeros y 9 tripulantes. Avión de aerolínea Lamia con equipo de fútbol Chapecoense se estrelló. 

El equipo se encontraba en Sao Paulo tras disputar el fin de semana su partido del Brasileirao contra el Palmeiras, y tenía que llegar a Medellín para su partido contra Atlético Nacional, eso era claro, y ahora, al presentarse el inconveniente con la ruta del vuelo que querían realizar, lo único que encontraron como viable fue tomar un vuelo comercial de BOA, otra aerolínea boliviana, que los llevó hasta Santa Cruz de la Sierra, la capital del Departamento de Santa Cruz, Bolivia. 

Ahora, se encontraban a 1.650 millas náuticas de Medellín, distancia que tenían que recorrer para alcanzar a estar a tiempo para el partido. 

La solución estaba en contratar un vuelo chárter con la aerolínea Lamia Corporation SRL, de Bolivia, el avión Avro Regional Jet 85 (RJ85) matrícula CP-2933. Las imágenes tomadas por los jugadores antes y durante el vuelo, muestran un ambiente festivo. Tanto el capitán, Miguel Quiroga, como el asistente Romel Vacaflores, y la bella copiloto auxiliar Sissy Arias, hablan en un video junto a algunos de los jugadores del Chapecoense, todos se ven relajados y sonrientes. 

Finalmente el avión despegó a las 6:18 pm del lunes 28 de noviembre (hora de Bolivia) de la ciudad de Santa Cruz, con destino al Aeropuerto Internacional José María Córdova de Rionegro, en el Departamento de Antioquia, en Colombia. 

Cuando se acercaba al Aeropuerto José María Córdova, el avión “se declaró en emergencia” a las 10:00 pm hora local “por fallas eléctricas”.  

El avión terminaría impactando contra las faldas del Cerro Gordo, entre las localidades de La Unión y La Ceja, en el departamento de Antioquia, y a solo 30 kilómetros de la pista de aterrizaje del aeropuerto de Rionegro. 

Inmediatamente se tuvo la confirmación por parte de la Aeronáutica Civil colombiana de que el vuelo Lamia CP-2933 se había precipitado a tierra, organismos de rescate de los municipios de La Unión, La Ceja e incluso de la ciudad de Medellín, se trasladaron al sitio del impacto, algo bastante difícil por lo escarpado e inhóspito del lugar del impacto. La escena que encontraron los socorristas fue dantesca pero la esperanza les volvió al cuerpo cuando encontraron a siete sobrevivientes los cuales procedieron a evacuar en forma muy dificultosa. 

Ellos fueron: Los futbolistas Alan Ruschel, lateral izquierdo de 27 años, Jakson Follman, portero suplente, Hélio Hermito Zampier Neto, defensor y Marcos Danilo Padilha, de 31 años, portero del equipo. Los otros sobrevivientes eran Ximena Suárez Otterburg, auxiliar de vuelo de 26 años, Erwin Tumiri, técnico de aeronave, y el periodista deportivo Rafael Henzel. 

Los siete sobrevivientes fueron luego evacuados a diferentes hospitales de la región, pero lamentablemente el arquero del equipo, Marcos Danilo Padilha, falleció a causa de las lesiones recibidas con lo cual el número de sobrevivientes disminuyó a seis y el de víctimas fatales aumentó a 71. Hoy ya están de vuelta a su país y se suman al historial de las tragedias aéreas con equipos futbolísticos

El equipo se había clasificado para disputar la final de la Copa Sudamericana. Una gran gesta para un equipo humilde como ese.

El rival en la final iba a ser el Atlético Nacional de Medellín, un equipo visiblemente superior y con una trayectoria importante: ganador en dos ocasiones tanto la Copa Libertadores como de la Copa Interamericana. Además fue finalista de la Copa Sudamericana, la Recopa Sudamericana y la Copa Intercontinental.

El Atlético Nacional sorprendió al mundo al solicitar a la Conmebol la entrega del título de la Copa al Chapecoense. Muchos dirán que es un gesto de cara la galería, para quedar bien. 

Pero aquí no terminan las muestras de solidaridad, más allá de la infinidad de mensajes de ánimos de las grandes figuras de este deporte a través de las redes sociales.

 Varios clubes de Brasil, en un acto de gran solidaridad, han decidido unirse a favor del club de Chapecó y así solicitar formalmente a la CBF (Confederación Brasileña de Fútbol) que durante por lo menos los próximos tres años el Chapecoense no pueda descender.

El Campeonato Brasileño desde la temporada 2006 consta de 20 equipos, de los cuales los cuatro últimos descienden a la Serie B. Si fructificase esta solicitud, en caso de terminar el Chapecoense entre el puesto 17º y 20º, descendería el 16º clasificado.

Varios clubes brasileños se ofrecen a prestar (ceder) jugadores de forma gratuita al Chapecoense en el 2017 para ayudar a la reconstrucción de la institución y así evitar que se hunda y desaparezca un pequeño equipo que ha demostrado merecerse un puesto entre los grandes. Así de solidarios son en el fútbol.

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