La capilla de Santa Teresita de Jesús, es una joya arquitectónica en declive. Hace días cumplió año en medio del olvido gubernamental y la miseria.
Lorena Medina, encargada de cuidar y velar por el templo heredó esta noble y titánica tarea de poner la capilla en la mirada de todos para evidenciar las condiciones terribles en las que se encuentra. “Mi madre estuvo por más de 20 años.
Yo tengo 15. Para esto hay que tenerle amor a ‘nuestra santita’ como le llamamos en la comunidad. Una serie de problemas arropa la magnificencia del templo construido por el ingeniero Leon Hoet, en 1932.
Las paredes están agrietadas, la pintura se cae a pedazos y la nave central tiene varios vitrales rotos. El techo se desprende con los aplausos de las actividades religiosas que aquí se hacían. El Cristo colocado en la entrada está deteriorándose por el comején.

