“El zuliano Luis Ernesto Aparicio Montiel quedó hoy para la inmortalidad del béisbol al ser exaltado en compañía de otros tres ex-estrellas de este deporte en el Salón de la Fama”, reseñó PANORAMA el 13 de agosto de 1984 en una página especial de su sección de deportes.
Aquel día, Aparicio -con una voz silenciosa por la misma emoción- se dirigió a los presentes en un discurso en inglés y español, muy especialmente a los organizadores del evento por el honor conferido de recibirlo en el templo de su creador el famoso Abner Doubleday.
En tan importante acto, estuvo presente su esposa Sonia y una gran legión de venezolanos, encabezados por el entonces expresidente de Venezuela, Carlos Andrés Pérez.
Prometió pronunciar el discurso más corto en la historia de Cooperstown y puede que lo haya hecho. «Cuando vine por primera vez a este país tenía poco en mis bolsillos, solo sueños, dijo. Pero tuve la oportunidad y la ayuda de mis compañeros. Solo di mi mejor esfuerzo para mi equipo. El Salón de la Fama era un sueño lejano», dijo el exgrandeliga.
