Recientemente, el fray Nelson Sandoval viajó para «estar unos días y reencontrarse con gente querida reviviendo momentos inolvidables con este paisaje abrumador». Tuvo la oportunidad de capturar los paisajes y momentos importantes de su viaje las cuales difundió a través de su cuenta en instagram @fray_nelson
Kavanayen (Santa Teresita de Kavanayen) es una comunidad indígena habitada por el pueblo pemón. Está localizada dentro de los linderos del Parque nacional Canaima en el municipio Gran Sabana del estado Bolívar. Esta región es de gran fragilidad por las condiciones de sus ecosistemas y fue decretada por la UNESCO como Patrimonio Natural de la Humanidad.
El lugar ofrece paisajes únicos, cuenta con ríos, cascadas y quebradas, así como selvas y sabanas que, alojan una gran cantidad y variedad de especies vegetales y una fauna diversa.
«Puerto de Liworibó, donde parten las curiaras rumbo al salto Aponwao en la Gran Sabana. Visitar el salto en tiempo de lluvia es mágico ya desde que llegas al puerto, porque está anegado de agua y se convierte en un espejo, y el resultado es una visión mágica».
«Los perijaneros estamos acostumbrados a lidiar con el ganado, es algo cotidiano para nosotros, pero les aseguro que esa brega en la Gran Sabana es otra cosa. El ganado allá es sólo para carne, no se puede ordeñar porque los suelos son muy pobres en nutrientes y los pastos también, en consecuencia los becerros tienen que alimentarse de la leche de sus madres y por esa razón van poco a la vaquera y tienen poco contacto con humanos, además de que viven en sábanas abiertas. Eso hace que el ganado sea arizco y poco manso. Nunca se descuerna porque los cuernos son una herramienta muy útil para enlazar a los animales. En la gráfica se muestran tres animales en el Hato Chinaday de la misión de Kavanayén, con el Putarí Tepüy (Cerro Budare) de fondo».
«El Centro misional Santa Teresita de Kavanayén con su imponente edificio de piedra. La antigua misión capuchina se fundó en Luepa en 1.932, posteriormente debido a la,aridez del suelo se trasladó la misión a Kavanayén. En 1.942, se comenzaron los trabajos de construcción de los edificios misionales para albergar escuela e internados, y se inauguró en 1.951. Viven en el centro misional los frailes capuchinos y las hermanas franciscanas del Sagrado Corazón de Jesús. Es un testigo mudo de tantos trabajos de evangelización y promoción humana en el mundo pemón, el edificio misional impresiona cuando vas a Kavanayén por primera vez y te topas con él. Actualmente la misión cuenta con una escuela técnica agropecuaria para la formación de los niños y jóvenes pemones de Kavanayén y sus adyacencias».