El hotel Granada cayó en el olvido, sigue sin destino y sin dolientes. A pesar que los últimos estudios realizados a la estructura hace 10 años revelaron que se puede recuperar, las iniciativas para acometer su refacción se quedaron en el camino y actualmente no hay ningún organismo con una propuesta en marcha en esta tarea.
El hotel esta ubicado en la esquina de la Calle 84, Unión, con avenida 3F
Esta joya arquitectónica, que data de 1935, alojó a figuras de la talla de Carlos Gardel, Libertad Lamarque, Mario Moreno “Cantinflas”, el legendario boxeador Joe Luis y a tantas otras leyendas del deporte y la farándula, permanece ajeno a iniciativas de rescate y su deterioro continúa indetenible.
Pedro Romero, profesor de la facultad de Arquitectura de la Universidad del Zulia y experto en Patrimonio Cultural, reveló que, aunque no hay un decreto explícito que manifieste esa condición, el Hotel Granada está en la lista del inventario nacional, regional y municipal de inmuebles declarados Patrimonio Cultural desde finales de 1990, de allí que conserva una importancia primordial, suficiente para mantener el interés en su recuperación.
Parte lateral
En 2004, el Fondo Nacional para la Investigación Científica y Técnica (Fonacit), actualizó el inventario patrimonial y el Hotel Granada fue ratificado en el listado de bienes de interés cultural de la nación.
“Desde su origen ese inmueble pertenece a manos privadas, lo cual no impide su categoría de bien patrimonial. Sé de algunas gestiones jurídicas que se hicieron para que pasara a propiedad pública, pero no se concretó nada”, sostuvo el experto.
En cuanto a su condición física-material señaló que la misma se encuentra “bastante comprometida, producto del abandono y de la ausencia total de mantenimiento, lo que ha permitido la acción constante de variables ambientales que han deteriorado su estructura, aunado al vandalismo que ha saqueado buena parte del inmueble”, señaló.
Balcón que da a la calle Unión
“Sin embargo la evaluación perceptiva que se hizo la última vez arrojó que, estructuralmente, es un edificio estable aun y que pueden ser revertidos, en buena parte, los efectos de la corrosión. Por lo tanto, la conclusión es: el hotel es 100% recuperable”, sostuvo Romero.
Señaló también como causa del deterioro de la estructura la falta de continuidad en las medidas tomadas para su rescate por parte de los entes gubernamentales.
“Hace 10 años se logró que la alcaldía de Maracaibo reubicara a las personas que allí habitaban dotándolas de vivienda, pero es evidente que otra vez el edificio está invadido, no se sí en forma permanente o temporal, pero como sea el uso que se le está dando contribuye al deterioro. No se dio continuidad a la vigilancia para que esta situación no se repitiera”, apuntó.
Otro aspecto a considerar, desde el punto de vista social, es que “este tipo de edificaciones es muy apreciada, está presente en la memoria colectiva y cada vez que se atente contra ellas, como la posibilidad de derrumbarla, hay una reacción en masa lo cual ha permitido que las mismas no desaparezcan a pesar del abandono, como en este caso, del hotel Granada”, resaltó.
Parte posterior
El especialista considera de vital importancia reavivar el tema de modo que llame la atención de aquellas personas con capacidad, económica o política, de actuar en consecuencia.
Estima que, de lograrse ese impulso, habría que pensar entonces en una nueva y efectiva fórmula para el financiamiento, tanto del largo y costoso proceso de rescate como del funcionamiento para su sostenimiento en el tiempo, una vez que se logre su refacción.
Interior del hotel