Óscar Isaya Corrales, un venezolano de 27 años, murió el lunes 26 de octubre luego de recibir varios disparos de un agente del FBI en el vecindario de Pilsen, en Chicago.

El hecho ocurrió hacia las 5:30 de la tarde, cerca de West 18th Street, cuando el funcionario federal, que estaba fuera de servicio y volvía a su casa en un vehículo oficial, observó a Corrales disparar contra un grupo de personas sin hogar, de acuerdo con la versión oficial.

La Policía de Chicago llegó al lugar y trasladó al joven al hospital Stroger, donde falleció minutos después. Al cuerpo le hallaron varias heridas de bala y la muerte fue clasificada como homicidio.

Las autoridades no han precisado qué detonó el enfrentamiento ni por qué el agente abrió fuego. El FBI indicó que revisa el caso conforme a sus protocolos internos.