The Wall Street Journal dijo que JD Vance envió una carta a un alto cargo iraní para reactivar contactos y frenar más ataques estadounidenses. Trump negó haber impulsado la iniciativa.
El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, contactó al jefe de seguridad de Irán en un intento por reanudar las conversaciones de paz y evitar nuevos ataques estadounidenses contra la república islámica, informó este miércoles The Wall Street Journal.
Una carta y conversaciones preliminares
Según el diario, Vance envió una carta a Mohsen Rezaei, jefe del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, en una medida que, de acuerdo con una de las fuentes citadas por el periódico, fue ordenada por Donald Trump.
El Journal añadió que la carta y las conversaciones posteriores entre Estados Unidos y funcionarios iraníes se centraron en un posible marco para negociar, más que en detalles concretos de un acuerdo de paz.
Cuando se le preguntó por el asunto antes de partir hacia un mitin de campaña en Ohio, Trump se desmarcó de la iniciativa y negó ser su origen. Dijo que Vance le preguntó su opinión y que él respondió: “Si quieres hacer eso, por mí está bien”.
El conflicto elevó la tensión en el Golfo
La guerra lanzada en conjunto por Israel y Estados Unidos a finales de febrero perturbó de forma grave los envíos de energía desde los países del Golfo, con repercusiones económicas a escala mundial.
Irán comenzó a bloquear el estrecho estratégico de Ormuz, por donde solía transitar alrededor de una quinta parte del petróleo y el gas natural licuado del mundo, después del inicio del conflicto, y ha atacado con regularidad a los buques que intentan cruzar sin autorización.
Estados Unidos, por su parte, ha mantenido un bloqueo naval de los puertos iraníes con el objetivo de asfixiar la economía del país.
El Journal también informó que Washington había pedido a varios países árabes del Golfo que se prepararan para una posible “campaña militar corta e intensa” contra Irán después de las elecciones legislativas de medio mandato en Estados Unidos, previstas para el 3 de noviembre.
Pero, según personas informadas sobre esas conversaciones, Trump no había tomado una decisión final.
Mientras tanto, las fuerzas armadas iraníes advirtieron que responderían de forma más amplia ante cualquier nuevo ataque, y Rezaei afirmó que podrían golpear infraestructuras vinculadas a Estados Unidos, incluidos centros de datos y otros objetivos de inteligencia artificial.
Contenido redactado con asistencia de un LLM.