Estas son Adoro, Somos novios, Contigo aprendí, Esta tarde vi llover y Por debajo de la mesa.
«Adoro la calle en que nos vimos. La noche, cuando nos conocimos. Adoro, las cosas que me dices. Nuestros ratos felices. Los adoro, vida mía».
Con estos versos de la canción Adoro se despidió este lunes el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, del «Rey del Romanticismo» Armando Manzanero, fallecido por la covid-19. Igual que López Obrador, millones de personas en el mundo han visto ablandar sus corazones por alguna de las baladas románticas de Manzanero. Estas son cinco de las muchas icónicas canciones que deja como legado el cantautor originario de Yucatán y fallecido este lunes tras permanecer varios días intubado. 1.- «Adoro» (1965) Una de las canciones más exitosas de la carrera de yucateco, que compuso en su viaje de regreso a México, tras visitar Perú. Inspirada en el vals peruano y bajo la influencia de voces como Chabuca Granda y Augusto Polo Campos. El primero en interpretar este éxito fue Carlos Lico, cantante mexicano que contaba con renombre en Latinoamérica, sin embargo, poco tiempo después el cantautor decidió grabarla en versión balada, decisión que tuvo eco positivo en el continente europeo.
2.- «Somos novios» (1950) Su primera composición, la cual surgió en una cuarentena por gripe antes de presentarse en Aguascalientes, en el centro de México. Una balada que habla del amor y la distancia. «Somos novios. Pues, los dos sentimos mutuo amor profundo. Y con eso ya ganamos lo más grande de este mundo», fueron versos que no solo cantó Manzanero, sino también encumbrados cantantes como Luis Miguel y Elvis Presley interpretaron ésta melodía.
3.- «Contigo aprendí» (1967) La canción favorita de Armando Manzanero fue Contigo aprendí, que dejó un legado de más de 400 canciones, sin embargo, el yucateco dijo en la serie documental sobre su vida que de entre todas las canciones escritas, él prefería “contigo aprendí”. Manzanero sostenía que con esta canción alcanzó la madurez como compositor. «Contigo aprendí, a ver la luz del otro lado de la luna. Contigo aprendí, que tu presencia no la cambio por ninguna…», uno de los versos más profundos con los que confesó darse cuenta que «el amor no es solo el gusto, sino cuando esa persona te impacta y te sacude».