El incidente y sus consecuencias
El 7 de julio de 2025, mientras asistía a un concierto de Coldplay en Boston, las pantallas del estadio mostraron a Cabot en la kisscam. El clip, de apenas 16 segundos, se volvió viral y generó acusaciones de infidelidad. A pesar de que la exdirectora ya estaba separada de su esposo, la opinión pública la etiquetó como traicionera y exigió su salida de la empresa. El escándalo obligó a Cabot y a Andy Byron a renunciar a sus cargos en la firma tecnológica.
La situación actual y la lucha contra el acoso digital
Un año después, Cabot sigue sin poder reincorporarse al mercado laboral. Se ha visto obligada a agotar los fondos que tenía reservados para su jubilación y la educación universitaria de sus hijos. Tras un intenso proceso de terapia, la exdirectora decidió romper el silencio y participar en el podcast de Oprah Winfrey, donde criticó la falta de apoyo de su entorno laboral y denunciaba el uso humorístico del escándalo por parte de su antigua empresa.
Actualmente, Cabot sigue postulándose a cargos ejecutivos y colabora activamente con organizaciones que luchan contra el acoso digital, buscando transformar el episodio en una plataforma de concientización sobre los peligros del linchamiento en redes sociales.
