Una ovación resonó en el teatro Bellas Artes, la noche del jueves, para honrar a ocho jóvenes cantantes en el concierto “Trascendiendo las melodías del silencio”. La Orquesta Sinfónica de Maracaibo (OSM), dirigida por el maestro David Rahn, brindó un emotivo y sentido espectáculo junto con los alumnos del taller de talentos de la Fundación Peter Alexander para Niños y Jóvenes con Autismo del estado Zulia (Fupanaz), en un evento a beneficio de la institución.
“Hoy, ustedes, están haciendo labor social —expresó ante la audiencia Isabel Millán de Gudiño, coordinadora del programa de autogestión de Fupanaz, antes del inicio del concierto—. Dios está de fiesta porque estamos trabajando por sus causas. Y Fupanaz es una obra de amor”.
Los primeros aplausos fueron para Nerio Ruvier, quien inauguró la noche con el bolero Sabor a mí. Después, sonaron los acordes de “Lo pasado, pasado”, el éxito de José José que interpretó Néstor Amesty. Las palmas del público acompañaron el alegre tema Azul (Cristian Castro), cantado por Jesús Hernández. Seguidamente, Miguel Quintero emocionó a todos con Viva la vida y Ruvier regresó a escena con «Bésame» (Ricardo Montener).
La fuerza vocal de Eglis Cano estremeció a la audiencia al interpretar All by myself.

La simpatía de Paula Ávila cautivó a los presentes al cantar Shake it off, popularizada por Taylor Swift.
Los primeros aplausos fueron para Nerio Ruvier, quien inauguró la noche con el bolero Sabor a mí.
Miguel Quintero cantó Viva la vida. Recibió fuertes aplausos.